Feb 01 2010
Cenando durante el Gastrofestival

Terminado el primer evento gastron贸mico del a帽o, Madrid Fusi贸n (en “Paisajes y Sabores”, Radio Exterior de Espa帽a, RNE, le han dedicado tres monogr谩ficos, donde han tenido invitados a los mejores cocineros que han pasado por Madrid; los enlaces al final del post), con sus luces y sus sombras, hoy me apetece comentar mi experiencia en el Gastrofestival, la parte m谩s ciudadana y popular del evento culinario. Creado para sacar la cocina a la calle, durante una semana, los mejores fogones de la capital ofrecieron sus men煤s a precios cotidianos (entre 25 y 40 鈧), lo que propici贸 que muchos de nosotros pudi茅ramos conocer alguno de los lugares que tenemos apuntados en nuestra agenda para descubrir su cocina.
En mi caso, decidimos (la idea surgi贸 en nuestro grupo de cata, Baco Vive), ir a cenar a El Chafl谩n de Juan Pablo Felipe. Manejamos varias alternativas (otro bien situado era Dassa Bassa de Dar铆o Barrio), pero el d铆a elegido, lunes, y el horario, cena, iba reduciendo el n煤mero de locales a los que poder asistir. En mi caso concreto (cada uno tendr铆a sus inquietudes) quer铆a ir a El Chafl谩n para intentar sacar alguna conclusi贸n al hecho de que hayan perdido la Estrella Michel铆n este a帽o.
De decoraci贸n sencilla, pero efectista, y algo corto de luz en las mesas, lo que provoca cierta dificultad para disfrutar los platos de manera visual, me llam贸 la atenci贸n la frialdad con la que nos recibieron, teniendo en cuenta que 茅ramos un grupo de 14. No soy muy partidario del trato empalagoso, pero la sala, la relaci贸n con el comensal, con el cliente, por parte del personal del restaurante, es muy importante, y crear un ambiente de calidez, de complicidad aporta muchos puntos a ese local, porque, al final, cuando vamos a un restaurante a cenar, nuestra vivencia va m谩s all谩 del simple hecho de degustar unos buenos platos; queremos vivir una experiencia, disfrutar un momento, sentir emociones en torno a la cocina. Y en ese sentido no me pareci贸 que el trato fuese el m谩s id贸neo; correcto y poco m谩s.
Por no hablar del servicio del vino; no reclamo que me atienda el sumiller, porque doy por supuesto que todos los miembros de la sala tienen un conocimiento m铆nimo. Pero lo que me encontr茅 fue un servicio deficiente, y la bodega, o tuvimos la mala suerte de querer tomar los vinos que menos existencias ten铆an, o no entiendo c贸mo, de todo lo que solicitamos, no quedaban m谩s de tres botellas. A煤n as铆, fuimos capeando la noche, pidiendo aquellos vinos que pudieran soportar nuestros bolsillos, ya que el recargo que ten铆a la carta era importante (nunca entender茅 que se multiplique por cinco o seis el precio del vino, desde que llega al restaurante hasta que sale a la mesa; 隆flaco favor le hacemos, con esa pol铆tica, al mundo e la enolog铆a!). Y tampoco puedo compartir esa estrategia de llenar, insistentemente, el vaso de agua, para consumir botellas; 隆si somos vin铆colas, por favor!
Visto el tema del servicio (alguna compa帽era habl贸 de mejorable), con la cocina, tampoco qued茅 muy satisfecho. No quiero entrar a hacer una cr铆tica gastron贸mica, porque siempre he pensado que, para poder hablar con profundidad, hay que tener una m铆nima formaci贸n en cocina; pero s铆 que estoy en mi total derecho de poder expresar lo que me gusta y lo que no, y como me gustan las cosas. De entrada, el “bocat铆n de torta del Casar, con aceite de trufa”, estaba magn铆fico. Pero claro, que la estrella de la noche sea un peque帽o bocado, donde el pan juega un papel importante, es significativo.
Siguiendo con el men煤, pronto lleg贸 la “Crema de boletus, con gelatina de manzana y pralin茅 de pi帽ones”, interesante, con un juego entre el punto salado y las sensaciones golosas muy atractivas. No se desarrollaba mal la noche, pese a tener, casi, que interrogar al personal para que nos presentaran el plato, cuando es algo que tendr铆an que hacer con iluminada sonrisa. Pero de pronto vinieron las alcachofas; ven铆an acompa帽adas de una crema de nueces de macadamia y aceite de vainilla, pero ni con pareja de baile pudieron salir airosas. Demasiado amargas, cada una expresando unos sabores, unos tonos, que no eran nada agradables. Algo toscas, creo que las alcachofas tienen que ser finas y suaves, con su potente boca mejor integrada en el conjunto para que resulten atractivas. Y estas no lo eran.
Despu茅s pudimos degustar un arroz con bogavante. Simplemente correcto. Se supone que era el plato estrella, pero no super贸 el simple aprobado. Presentaci贸n muy simple, y un arroz que pienso, no se coci贸 correctamente, sintiendo, en boca, que no estaba totalmente cocido en su interior (un error que todos podemos tener, pero que no es admisible en un restaurante de clase). Cerramos la noche con un “Pollo de corral en pepitoria”; una revisitaci贸n a esta tradicional salsa, donde la pepitoria se prepara en royal y se tritura para hacer la base. Interesante propuesta, pero si dejar de llegar a la sorpresa intensa.
Menos mal que los postres volvieron a subir el tono de la noche; y siempre, dejar un final goloso, dulce, y satisfactorio, te hace irte con otro 谩nimo.
Mi conclusi贸n es que el hecho de ir a cenar a El Chafl谩n a trav茅s de la oportunidad del Gastrofestival, nos confiri贸 (y es una apreciaci贸n personal) una categor铆a de clientes de segunda. Y eso es algo que me disgusta; todo cliente, una vez atraviese la puerta de tu establecimiento, debe ser atendido con las mismas cortes铆as, sin mirar la posibilidad de su bolsillo, ni la intenci贸n de su cartera.
Ferr谩n Adri谩 anuncia el cierre durante dos a帽os de “El Bulli” (Paisajes y sabores)
Una trufa negra por 3.000 euros en “Madrid Fusi贸n” (Paisajes y sabores)
Como dec铆a, en la “xuntanza”, que dir铆an los gallegos, acertadamente bautizada como Saturday’s Good Life se rompieron esas barreras, creando un clima armonioso y afable, sentando en la misma mesa a expertos catadores, con aquellos que quieren descubrir las esencias del mundo del vino, su placer, su comuni贸n con la cocina, ya sea cocina en miniatura o platos de alta enjundia.
Acaba de terminar el verano, como quien dice, y ya la est谩n” liando parda” esta gente de
Por otro lado, tenemos el vino con el que hemos macerado al cochinete (驴驴qu茅 pensabais, que lo iba a tirar??). Con 茅l hacemos una reducci贸n, en el microondas, y una vez conseguido un estado m谩s denso, lo batimos con mermelada elaborada a partir de
Los vinos blancos de malvas铆a volc谩nica son excepcionales. Leen bien: malvas铆a volc谩nica, ya que hace unos d铆as, se ha reconocido, por parte de la OIV, la Organizaci贸n Internacional de la Vi帽a y el Vino, la especificidad de la malvas铆a de Lanzarote, y se le ha denominado malvas铆a volc谩nica. Y como dec铆a, y me reitero
Maridaje
Para poner el broche a un primer semestre de actividades, para poner punto y seguido en el periodo estival, hasta el reencuentro de septiembre, nos juntamos en
Y de nuestro paseo por
Y estos vinieron en cuatro presentaciones muy diferentes, de la cuales no me gustar铆a dejar ninguna en un nivel inferior: el bacalao, espectacular (por no hablar de las patatas, con su piment贸n, revolconas, magistrales), el carpaccio de ciervo tan sedoso y sensual que se derret铆a en la boca, el revuelto de morcilla serrana, toda una delicia y el jabal铆, tan presente, tan sugerente, y tan bien acompa帽ado por el arroz, que no dejaba indiferente.
El pr贸ximo viernes 26 de junio Sanl煤car de Barrameda celebra el D铆a de la Manzanilla; aunque quiz谩 tendr铆amos que decir que culmina el Mes de la Manzanilla, ya que todos los viernes y todos los s谩bados del mes de junio est谩n desarrollando actividades, conferencias, encuentros, visitas de bodegas…