Mar 13 2010

Bodegas y Pagos Matarredonda

La bodega culmina y vigila el viñedo de MatarredondaThe wine is feeling (el vino es sentimiento), me dijo una vez, mientras tomábamos una copa, un amigo americano; sobre sus palabras yo apostillé: “pero nunca olvides, que los bodegueros deben subsistir, deben vender para seguir elaborando; es decir no olvidemos la parte más prosaica de este mundo, la parte comercial, el aporte del capital”. Juntando las dos componentes llegamos a concebir el vino como un mundo de apasionados que deciden que este sea su modo de vida.
Alfonso Sanz llegó al mundo del vino llevado por el capital de sus empresas del sector químico; pero no lo hizo como una inversión más, sino porque sentía una atracción fatal hacia el mundo enológico, le movía un impulso apasionado, lo que le hizo buscar, junto a su socio en esta alocada aventura, viñedos que aportaran singularidad a sus vinos. Recorrió varias comarcas castellano-leonesas hasta que descubrió, en la población de Pego, en la DO Toro, viñedos viejos, que rondaban los setenta años, enfermos, muy necesitados, pero a la vez llenos de encanto y atracción. Con ellos, y con otros de los alrededores dé similar longevidad, y muy parecido estado, comenzó.
Para sacarlos adelante y regenerarlos, buscó en la zona la experiencia de alguien que llevara años trabajando en el campo, alguien que compartiera ese entusiasmo por el vino, por el viñedo y por ese tipo de retos que no sabes donde te llevarán. Y se encontró con Rosa Zarza, ingeniera agrónoma, que llevaba años trabajando con los viticultores zamoranos. Entre los dos empezaron la fase de cura y recuperación; mimo y cariño, más técnicas de saneamiento y cura, hicieron que tres años después, empezaran a volver a dar frutos las viñas.

Juan Rojo y Libranza; los vinos de Bodegas Matarredonda2001 fue la primera cosecha vinificada de Bodegas Y Pagos Matarredonda. En total 20000 botellas de . Con los años, los tres de Matarredonda, Salgadero, Matarredonda y Matalobas están produciendo entre sesenta y ochenta mil botellas, repartidas bajo dos nombres, dos presentaciones, Juan Rojo, ocho meses de barrica más doce de botella nos presentan un vino pleno de fruta y frescura; y Libranza,  el hermano mayor, la máxima expresión de los viñedos de Pego; veinte mil botellas de un vino que, pese a la larga crianza, se sigue mostrando jovial y muy frutal, alimentado por un paso untuoso y sedoso en boca, demostrando que en Toro no todos los vinos tienen que ser aguerridos y plenos de potencia.

En Bodegas Matarredonda, tanto Alfonso Sanz como Rosa Zarza, tuvieron clara su filosofía de vida, desde sus inicios: hacer un vino de calidad, aterciopelado, puro gozo en el paladar. Así es , un vino que después de hacer la fermentación alcohólica en los depósitos de inox, pasan a un invernadero de barricas para hacer la maloláctica. Vino, que en cosechas excepcionales se destapa como un diamante natural y brillante. Esplendor presente en la cosecha 2006, fruto tan perfecto en su maduración, que aguantó 28 meses de crianza más su etapa reductiva en botella. Con semejante credenciales, nunca imaginé que, la fruta emergiese de la botella,cual mago encantado, al extraer el corcho; intensa emoción que se vio engrandecida cuando pasamos a disfrutarlo en la copa: su tremenda carga frutal, su presencia inquebrantable de frutos negros, sutilmente acompasado con tonos toffees, y una marcada y atractiva presencia de aromas especiados, acompañados de pinceladas balsámicas, recuerdos que te trasportan a esas tardes de paseo entre la arboleda de pinares, hacen que este vino se convierta en sensaciones que quedan grabadas, perennes, en el corazón.
Espacio social de la bodegaEste 2006, Selección Especial o como termine llamándose, es sublime; más aún si se disfruta en la zona social que Matarrendonda ha construido en su ; un coqueto salón y sala de catas dominado por un amplio ventanal que te hace gozar de una panorámica excepcional, donde el viñedo que rodea la (situada en la carretera de Valdefinjas) te va llevando, te va dirigiendo la mirada hacia los cortados de Toro, que domina el fondo de nuestra ilustración; y sobre los cortados la silueta de la Colegiata. Inspiración, o como diría mi amigo yankee, feeling (sentimiento); porque pequeños detalles, profundas excitaciones que se alojan en el corazón, hacen que nos vayamos enamorando de un vino. Y yo he sucumbido ante , y por supuesto, de esa colosal añada, ese futurible “selección especial” 2006.

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Feb 28 2010

Paseando por los viñedos de San Martín

La convivencia del viñedo de BernabelevaComentaban los libros de Cervantes que los vinos de San Martín de Valdeiglesias eran reconocidos y muy admirados en la corte real de Madrid (¡que se lo digan a los cortesanos de Felipe IV!). Pero como no siempre sopla el viento a favor, y a tiempos de bonanza le suceden otros de penurias y calamidades (¡¡¡no hay nada más que ver y sufrir la que está cayendo en este Santo país!!!!), los viñedos de esta población madrileña, asentada en las estribaciones de la Sierra de Gredos, en el Sudoeste de la comunidad, empezaron a perderse, a dejarse de trabajar, a ser abandonados a sus suerte.

Hoy empiezan a ser recuperados; un pequeño grupo de locos, de entusiastas (o de iluminados, adelantados o visionarios, ¡vaya usted a saber cómo podríamos catalogarlos!) han empezado a recuperar las viejas cepas que han ido encontrando, en pequeñas parcelas, que en la mayoría de los casos no llegan a la hectárea.
La gran atracción de la zona está en el paisaje, en el terruño, en las empinadas laderas sobre las que encontramos viejas garnachas y vetustas plantaciones de albillo; ¡si, si, albillo!, una uva que durante mucho tiempo se ha usado más para uva de mesa que para vinificar, pero que enólogos como Fernando García, de Bodegas Marañones, o , de Bernaveleva, han empezado a trabajar, en grandes tinos de madera, obteniendo unos resultados sorprendentes.

Viñedo de albillo; San Martín al fondoCon ellos tuve el placer de descubrir sus viñedos y sus vinos, sus retoños, pequeñas criaturas que ahora mismo están empezando a dar sus primeros pasos; descansan, fermentan, hacen su maloláctica en las barricas, después de una vendimia difícil, la de este 2009, cosecha particular, complicada, año muy cálido, pluviometría muy escasa, que empieza a dar resultados muy peculiares, como pude comprobar catando las diversas crianzas de las diversas fincas, tanto de Bernaveleva como de Bodega Marañones.

Los suelos donde intentan agarrarse los albillos de Bodega Marañones son superficies con poca materia orgánica, de composición granítica degradada, llena de esquistos. Pasear entre las recien podadas viñas, sintiendo el frio matinal, 2 o 3 grados máximo, con un sol que intenta poner una nota de calor pero que apenas lo consigue, te hace sentir sensaciones tan vinícolas como el estrés térmico que la viña debe soportar, unido al hidrológico, para poder conseguir un gran fruto, escaso en cantidad (apenas un racimo o dos por planta), pero con un carga expresiva, aromática y gustativa impresionante. Garnacha en Peña CaballeraAlbillos de más de 60 años de supervivencia, unos  viñedos que ahora están descubriendo el mimo, el cariño de la cultura biodinámica. Y a su lado, compartiendo vereda, accediendo a un terreno de superior altura (hablamos de unos 850 metros sobre el nivel del mar), garnachas de parecida longevidad, integradas entre almendros y algunos cerezos. Terruño conocido como Peña Caballera, donde las formaciones pétreas dan el relevo a la caliza. Una finca que apenas produce 1200 botellas; similar número podremos encontrar del otro vino garnacha de finca de Bodega Marañones, Labros, con diferente orientación, ya que su vista la inclina en cierta medida hacia al oeste, mientras que Finca Caballera mira de frente, sin perder la mirada, hacia el Norte. La consecuencia: Labros muestras sensibilidades más mediterráneas, algo más goloso, atenuando la percepción mineral, debido también, a la diferente ubicación de la finca madre de etas uvas, ya que está se encuentra en La Dehesa de San Martín, sin duda un lugar más húmedo y de suelos más ricos en nutrientes.

Cercanas a las viñas de Bodega Marañones nos encontramos las de . El acceso, para ir en coche, es igualmente complicado; si no fuera por el frio que golpea nuestras mejillas, mi recomendación es descubrir los intrincados viñedos a pie (aunque una buena opción enoturística es hacerlo en mountain bike), disfrutando del entorno, del paisaje, de la majestuosa panorámica que ofrece el Monte Guisando, con su monasterio “privado”, que domina y protege las 30 hectáreas de viñedos viejos que posee . Terruños como el del “Camino del Rey”, 75 años luchando para sobrevivir, compartiendo los escasos víveres que encuentra en el subsuelo con robles y con enebros; o como donde el suelo, de granito más compacto, nos da pistas del origen de esta finca, ganada, a golpe de riñón y de azada, al monte en los años 20.
El viñedo de Viña Bonita, de BernabelevaSensaciones impregnadas en los vinos que pudimos catar directamente de las barricas; un recorrido sensitivo en horizontal que nos vuelve a hacer viajar por esos paisajes que minutos antes pudimos descubrir físicamente: las garnachas de o , los albillos fermentados en fudres de 2500 litros, glicéricos, estructurados, complejos y pasionales.
Vinos muy expresivos, frescos, singulares, característicos de la tierra que los vio nacer, del suelo que les dio de comer, y de la climatología que le agitó y le hizo palpitar cada amanecer.

Bodegas Marañones, , dos proyectos, dos pasiones, surgidas en San Martín de Valdeiglesias, que nos enseñan que “otro vino es posible”, que el paso fresco, profundo, mineral es creíble a escasos treinta minutos de la capital del Reino. Un espacio natural donde las primeras muestras escarpadas de las montañas de Gredos se dejan aromatizar por enebros, olivos, viñedos o romeros, sensuales panorámicas  que invitan a gozar, a disfrutar del vino en perfecta comunión con el terreno.

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Ene 24 2010

Pinceladas de Tacoronte Acentejo

Publicado por Orlando Lumbreras en la categoría Cuéntanos tus viajes

Barricas centenarias de Bodegas MonjeMe gusta la insinuación; dar pequeñas pinceladas que inviten a descubrir aquellos lugares, aquellos viñedos que un día tuve ocasión de disfrutar. No me gusta extenderme en detalles de mis viajes, porque cada vivencia es personal, y no hay dos personas que vivan de igual manera un paseo entre viñedos, un atardecer entre olivos o una copa de .
Mi invitación de hoy quiere mostrar otro punto de Canarias; concretamente Tenerife. Varias son las denominaciones de origen que allí, en un corto espacio de terreno, se saludan cada mañana. Sin duda alguna (y así lo pude constatar cuando estuve en la isla), la de mayor importancia, enológica y por metros cuadrados de superficie, es Tacoronte Acentejo (sin menospreciar a ninguna de las otras, todas ellas dignas de admiración).

En este leve sugerir, os quiero trasmitir el disfrute de un lugar paradisiaco donde dormir, donde alojarse, la obligación de conocer dos de las más fantásticas bodegas de la comarca, y un lugar que no podemos dejar de visitar si queremos comer bien.
Por empezar por la parte más hedonista y placentera, alojarse en el Hotel Rural Costa Salada es dar momentos de lujuria a nuestra mente. Un lugar, situado en un extremo de la Finca Oasis, en la localidad de Valle Guerra, sobre el acantilado, dejando que el batido de las olas acune nuestros sentidos mientras, en la soleada terraza, disfrutamos de un apacible desayuno. Costa Salada es ese tipo de hoteles donde te sientes tan mimado, que desearías parar el tiempo y disfrutar de los instantes como si estos fueran eternos. Un lugar silencioso (el mar y su oleaje aportan el ritmo sonoro), plácido y de pocas y amplias estancias. Ideal.

Hotel Rural Costa SaladaCon una sensación de calma interior, y de reciente vitalidad, propongo recorrer los escasos kilómetros desde Costa Salada hasta Bodegas El Lomo. El camino, hasta llegar a la , te hace descubrir cómo es esta comarca; un terreno que se precipita sobre el mar, repleto de pendientes y cambios de nivel, donde las viñas se pelean por encontrar un espacio y un sustento alimenticio. Parcelas de un tamaño micro y un precio maxi. Es difícil encontrar otro punto de la geografía vitivinícola mundial, a no ser que hablemos  de viñedos archiconocidos que no es necesario nombrar, donde el metro cuadrado de plantación tenga un precio tan elevado (llegamos a oír precios de 30000 € por hectárea).
En las puertas de Bodegas El Lomo te recibirán la alegría y el entusiasmo (esenciales a la hora de conocer y disfrutar de una ). Sus responsables  hacen de la un espacio aún más acogedor. funcional, rodeada de viñedo donde poder conocer como se trabaja en Tenerife, su disposición sobre el desnivel, para trabajar en gravedad, es realmente interesante. Mi recomendación: no sólo descubrir y catar cada uno de sus vinos, los blancos, frutales y refrescantes, y los tintos, donde el criado en barrica es francamente atractivo, sino investigar y escuchar  a sus responsables, pasear entes depósitos, subir por las escaleras metálicas que dan acceso a la parte superior de elaboración… en definitiva, adentrarse, en la enología canaria, pues Bodegas El Lomo te invita a ello, permitiéndote que goces de la . Y luego, claro está, pasar al salón de carta, para descubrir sus vinos; o hacerlo en la zona de recepción de uva, donde, fuera de vendimia, las bocas que acaparan la uva y la mandan hacia los depósitos están cerradas, y la benevolencia del clima canario permite poder hacer una cata al aire libre durante cualquier época del año.

Vista exterior de Bodega El LomoCerca de El Lomo, en la misma localidad de Tegueste, se encuentra el restaurante “Casa Mi Suegra”, una cita ineludible para conocer la cocina canaria. ¡Qué importante es que al frente de magníficos sitios haya grandes corazones!. Y dirigiendo este afamado local de comidas se encuentra Bárbara, una mujer todo candor, vitalidad, y entrega, una mujer que derrocha simpatía por cada uno de los poros de su piel. Con unas vistas magníficas hacia esos viñedos de la localidad de Tegueste, pequeños minifundios atravesados por caminos y veredas, en su mesa se combina tradición y creatividad, pudiendo degustar carne de cabra, “Besos de Maga” (queso blanco rebozado en gofio, frito, con miel y almendras) y algunos de los mejores pescados de la isla, pescados como el cherne, sin olvidarnos de un bacalao encebollado preparado con mucho cariño, algo que se trasmite en el plato, y se disfruta en el paladar.

Otra interesante propuesta es disfrutar de la cocina de Dolores, instalada en la propia Bodegas Monje. Un espacio maravilloso donde la cocina canaria es la protagonista; una cocina de elaboración artesanal, con un horno de leña fantástico donde recrearse con platos como el “cochino canario asado”.
Dolores es la mujer de Felipe Monje, y entre los dos han levantado, con mucho sudor, no solo este espacio gastronómico, sino toda una impresionante. Digo levantado, y a lo mejor debería decir excavado, porque profundiza en el suelo, varias decenas de metros. Debajo de la familiar, donde encontramos un espacio de barricas, con varios siglos de historia, realmente fantástico, han ido creando todo un hábitat refrescante donde los nuevos vinos fermentan primero y descansan después, sin alteraciones ni perturbaciones. Una entregada a la cultura del (es tan amplia la gama de vinos, tan variada y tan fantástica que invito a que conozcáis cada uno de sus vinos, aunque no puedo dejar de hacer una referencia a sus seductor dulce tinto) y a todo tipo de manifestaciones culturales. Porque Bodegas Monje es sinónimo de hiperactividad; dinamismo presente en su paredes, con exposiciones permanentes, en sus suelos, con expresiones culturales que van desde el tango y su baile hasta los conciertos musicales, y en sus copas, ya que cada uno de dichos actos siempre están maridados con algunos de sus grandes vinos, y con alguna muestra de la cocina de Dolores. Un para vivir desde el punto cultural, y para sentir desde el apartado arquitectónico, ya que el resultado de años de trabajo excavando y construyendo las nuevas instalaciones han dado como resultado un espacio único, que impresiona cuando vamos descendiendo hasta la parte más profunda. Un con una panorámica paisajística impresionante, dominando la zona de El Sauzal y permitiendo recrearnos con la vista del mar al fondo, tras todo un manto de viñedos.

El mundo del , puede, y debe, complementarse con otras propuestas, como puede ser pasear por algunas de las localidades tinerfeñas (yo recomiendo pasear por El Sauzal y dejarse embaucar por Los Lavaderos) o conocer el Centro de Interpretación de Agua García, en Tacoronte, un espacio increíble que muestra la riqueza faunística y vegetal de esta isla, de esta comarca; un sitio donde poder descubrir los bosques de laurisilva y los centenarios viñátigos.
Sugerencias del disfrute; pequeñas muestras del encanto de una comarca apasionante.

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Ene 12 2010

De Méntrida a Valdepusa

Publicado por Julie Donovan en la categoría Cuéntanos tus viajes

Entrada en la cueva de Bodegas Jiménez LandiLos que habitamos en la capital de España nos empeñamos en cargar, sobre nuestras espaldas, centenares de kilómetros para saciar nuestras más íntimas y personales pasiones enológicas; recorrer y conocer bodegas en La Rioja, Penedés o Ribeira Sacra (por poner tres ejemplos) es una delicia, pero muchas veces nos olvidamos de nuestros vecinos; y no me refiero solo a los vinos de Madrid, sino también a otros viñedos cercanos y llenos de encanto.

Así que decidí reparar parte de mi culpa, y, volante en mano, me dirigí por la Nacional V. El asfalto convive, nada más dejar las últimas edificaciones altas, con los primeros viñedos madrileños, que encontramos en Navalcarnero. El primer me es ofrecido, pero mi mirada está puesta algunos kilómetros después, en la localidad toledana de Méntrida.
Méntrida, población donde conviven el clima continental y el mediterráneo, resguardada por la Sierra de Gredos y con una pluviometría escasa, esconde, en varias de sus tierras, de sus entrecruzadas parcelas, algunas de las garnachas más antiguas de nuestro país; uvas, muchas de ellas de maduración fresca, sombría, con fuertes variaciones térmicas, que nos seduce con vinos frescos y muy frutales. Así se muestran los vinos de Jiménez Landi, cuyo máximo responsable, Dani, siempre está dispuesto a tirar de pipeta y compartir la cata de cada una de las barricas de sus fincas, de Cantos del Diablo, de El Fin del Mundo, de las diversas garnachas que componen Piélagos (este último elaborado con las uvas de la vecina población de El Real de San Vicente)… Nos encontramos una bodega donde se respira pasión, donde se practica el cultivo biodinámico en algunas de sus tierras, donde se lucha por devolver a la tierra todos los aportes naturales que la tierra da al fruto; en definitiva, respeto a la madre naturaleza, amor por el . que brota ente los dedos de los pies de Dani, mientras pisa con mimo las uvas en grandes tinos de madera. que reposará en la cueva de la familia, excavada por anteriores generaciones en el siglo XVII.

Entrada a la Bodega Capilla del FrailePasión que nos abre las puertas de nuestra segunda parada, de nuestro fin de ruta. Capilla del Fraile nació de la motivación, del amor por el campo de Iñigo Valdenebro, un hombre que un buen día decidió convertir un secarral en un prospero olivar y un mimado viñedo. Ese fervor por la tierra te traspasa la piel paseando entre olivos (arbequina y ), mientras Iñigo te va cortejando el oído con cada uno de los pasos, de las historias que llevaron al olivar a ser lo que hoy es.
Y ese cariño se entremezcla entre la miga de pan blanco que pringas en el aceite, fresco, con un punto de acidez y un ligero amargor final que es pura seducción.
Almazara y bodega; disfrutar de la vendimia y de la recolección de la aceituna. Ver bullir los depósitos durante la fermentación de la syrah y de la petit verdot, base del sugestivo coupage Capilla del Fraile (yo pude paladear el 2005 y ver como viene la añada siguiente) o vivir el ligero estrujado de la aceituna para dejar manar su líquido más íntimo, ese primer néctar.
Casi cien hectáreas (sólo 14 son de viñedo), dominadas y vigiladas por la casa de campo, residencia familiar y base de una bodega, y de una almazara, abierta para sentir los sentidos, despertar nuestras emociones más campestres, vivir, conversando con sus responsables, la necesidad de alimentar nuestras santas pasiones enológicas.

Después de recorrer los viñedos del Real de San Vicente, donde Bodegas Jiménez Landi tiene algunas de sus viñas más recónditas, de conocer su cueva donde hace la crianza su mejores vinos, de sentir los aromas de los olivos de Capilla del Fraile y ver como sus viñedos buscan sin descanso los cálidos rayos toledanos, siento que mi íntima y personal deuda con estos grandes vinos, con estos magníficos aceites, empieza a ser pagada.

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Nov 15 2009

Lavinia, la vinoteca más exclusiva de Madrid

Publicado por Mario Canora de Castro en la categoría Dónde tomas tus vinos?

Impresionante imagen de Lavinia en MadridSi alguien amante de los vinos tiene la idea de venir a Madrid, bien por negocios, bien por turismo o por alguna otra razón, no debe eludir la visita a las que pasan por ser las vinotecas más selectas que hay en la ciudad, Lavinia. Su oferta se ha visto ampliada recientemente con su segunda tienda en la exclusiva zona de La Moraleja, al norte de la capital, pero la tienda sobre la que hablaremos es la que se situa en la calle José Ortega y Gasset 16, en pleno barrio de Salamanca, donde acaban de cumplir su 10º aniversario manteniendose en la élite dentro del sector de tiendas especializadas en vino.

Aquí los detalles se cuidan al máximo, tanto desde el punto de vista humano, como desde el producto. Prueba de ello son el equipo de personas que se encontrarán una vez pasen el umbral de este moderno establecimiento y la perfecta conservación de sus vinos, en un local amplio que nos invita a descubrir las novedades que ampliarán nuestro conocimiento. Pocas vinotecas pueden presumir de tener más de 5.000 referencias en su stock, todas ellas seleccionadas y agrupadas por diferentes zonas vitícolas del mundo, entre las que ocupan un lugar destacado los vinos españoles, (con un amplio recorrido por sus regiones) y también los vinos internacionales, siendo los franceses los que cuentan con una mayor representación.

Al frente de ese equipo humano que nos asesorará en todo momento nos encontramos a Javier Gila, toda una institución en el mundo del vino en nuestro pais. Con un curriculum que habla por si sólo,( sumiller de los hoteles Villamagna y Ritz, premiado en 5 ocasiones como mejor sumiller de España, profesional destacado en torneos internacionales, profesor en escuelas de sumillería, etc), emprende un nuevo reto profesional encarnando la figura del o ‘wine consultant’, que podríamos definir como la persona que se dedica a asesorar los distintos proyectos de restaurantes, hoteles y de la clientela que quiera destinar en su casa un espacio para tener una buena selección de vinos. Además de todo esto, aconseja en la compra a bodegas del producto que más adelante acabará en tienda, no en vano dispone de numerosos contactos por su dilatada experiencia profesional. Pero Javier no se olvida que su labor ha de complementarse con un buen equipo de venta, todos sumilleres o enólogos a disposición del cliente, toda una garantía a la hora de acertar en nuestra elección.

Lavinia: Atractiva colocación del vinoPor dar una serie de nombres entre su clientela profesional más afamada citaremos a los restaurantes Zalacaín, Viridiana, Arola, Goizeko Wellington, etc; y entre los hoteles, Puerta América, Ritz y Villamagna entre otros. Todo ello sin desmerecer a su nutrida clientela particular que, según nos cuentan, está cada vez más informada obligándoles a estar al día para dar un buen servicio. 

Otras ventajas, aparte de las ya mencionadas, que puede diferenciar a Lavinia sobre otras vinotecas serían: tener un buen stock de los vinos ‘top’ con diferentes añadas, hacer bastante compra en première para adelantar novedades a sus clienes, así como un servicio que merece destacar,  su club de socios, a los que proporciona una valiosa información a través de su revista y las presentaciones/cata gratuitas que se imparten en la propia tienda a cargo de las distintas bodegas representadas en tienda.
Por si esto fuera poco, la oferta se completa con su espacio gastronómico en la planta alta. Allí, sólo en horario de comidas, se nos ofrece(a precios moderados) la cocina que realiza su chef Ange García, teniendo a nuestra disposición una serie de vinos por copas o bien alguna de las referencias que ofrece el establecimiento.

De momento cuentan con cuatro tiendas en España, dos en Madrid y dos en Barcelona, además de las que se reparten por otros lugares del mundo, lo que les da una visión global del consumo de vino según gustos y culturas. Ello favorece  a que el consumidor que se acerque a una de sus tiendas encuentre siempre una amplia oferta puesta al día para su disfrute, con una selección cuidada por los profesionales que allí trabajan.

Diez años de Lavinia en Madrid. (Paisajes y sabores)

 

“Paisajes y Sabores”, programa que se puede escuchar, de lunes a viernes, en Radio Exterior de España, RNE, de 9:00 a 10:00, y que se reemite de 16:00 a 17:00, emitió, el pasado 10 de Octubre, una magnífica entrevista realizada por Orlando Lumbreras y Mario Canora a Javier Gila, de Lavinia.

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Sep 11 2009

Descubriendo el Mosela

Bodega Dr.LoosenEn Viajeros del Vino nos hemos pasado todo el verano haciendo honor a nuestro nombre, recorriendo, conociendo, descubriendo nuevos viñedos, nuevas comarcas, nuevos vinos que no habíamos tenido la ocasión de disfrutar en su entorno. Y uno de esos sitios que siempre habían despertado nuestro interés, nuestra fascinación, es el Mosela alemán, y su seductora riesling.

El Mosela es difícil de descubrir en dos días, y nuestro viaje germánico tenía otras paradas, otros puntos de interés (como darnos una vuelta por el , otra comarca espectacular, otra fantástica) que convirtieron nuestra incursión en la comarca del Mosel-Saar-Ruwer, en una intensa toma de contacto.
El Mosela es el más grande afluente del Rhin, con 545 kilómetros, de los cuales alrededor de 128 serpenteantes kilómetros (desde Trier hasta Koblenz), cubren extraordinarios paisajes naturales donde el viñedo adquiere un protagonismo mayúsculo.

Mi intención era conocer don hitos dentro del riesling: la Dr. Loosen, donde Ernst Loosen ha revolucionado la concepción sedosa y melosa de esta seductora uva blanca, y pasear por una localidad donde el recorre las calles, baña las plazas y se sienta a tu lado en los bancos de las terrazas: Bernkastel-Kues. Es el Mosela medio, un lugar donde habitaron germanos, celtas y romanos, donde la cultura del celebra más de dos mil aniversarios. Continuar leyendo »

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Ago 04 2009

El Somontano Oscense y sus Vinos (Parte I)

Vista general del SomontanoPodríamos tener una imagen visual de lo que puede significar esta ‘Denominación de Origen’ veinteañera, nació en 1984, desde dos puntos geográficos concretos que son el , cerca de Barbastro y la Ermita de la Candelera, en Salas Altas. Ambos situados en atalayas naturales desde donde se divisan dos de las señas de identidad de la zona, el viñedo y el Pirineo al fondo (Somontano significa a pie de monte).

En esta zona imperan los varietales de uva foráneos, (Merlot, Cabernet Sauvignon, Syrah, Chardonnay, Guewürtztraminer), sobre los españoles, ampliandose últimamente con la Riesling y la Sauvignon Blanc. Esto parece cuanto menos un elemento diferenciador dentro del panorama español que suele ser al contrario.
Barbastro es su epicentro, sede del Consejo Regulador, pero a diferencia de otros sitios, no se vive un ‘ambiente’ del vino en la calle. Apenas hay una en la céntrica Plaza del Coso donde el vino por copa está a precios de Madrid o Barcelona, con un servicio que no invita a disfrutar, ¡una lástima!. Continuar leyendo »

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