May 06 2008
DESCUBRIENDO LOS INTERIORES DE LA DO RUEDA.
Sábado, finales de abril, primera hora de la mañana: la Oficina de Enoturismo de Valladolid invita a Viajeros del Vino a conocer las acitivdades del “Bus del Vino”, y nos desplazamos hasta Valladolid, hasta el Paseo de Recoletos, para conocer algunas de las bodegas de la DO Rueda. Este bus es solo una de las variadas actividades que dicha oficina realiza para promocionar y potenciar el turismo de interior en Valladolid, muy centrado en el turismo enológico (no olvidemos que en la provincia de Valladolid tenemos 4 DO’s diferentes) pero también con ramificaciones en otros tipos de turismo, sobre todo el cultural.
El programa consiste en conocer dos o tres bodegas por la mañana, comer en una de las poblaciones donde están las bodegas y ya por la tarde, ampliar nuestros conocimientos con una visita cultural programada por la zona.
Rueda, cuyos vinos blancos todos conocemos y disfrutamos, es un lugar con un encanto especial, y probablemente muy desconocido para el gran público; debido a su situación geográfica, expuesta a los calores veraniegos y también a los rigores invernales, los habitantes de los diversos pueblos afectados por dicha DO almacenaron y conservaron sus vinos en cuevas subterráneas. Poder visitar dichas cuevas es conocer un poco más de nuestros antepasados, es recuperar una pequeña parte de nuestra historia y de nuestra tradición.
Sin embargo nuestra primera visita, no fue a una de estas cuevas, sino a una bodega instalada en estos lares hace relativamente poco tiempo; hablamos de Bodegas Aura, apuesta del grupo Domecq por los vinos de Rueda, una bodega donde produce unos vinos blancos de calidad, a un precio más que razonable. Lo más interesante de visitar una bodega como Bodegas Aura es conocer y comprender el proceso de elaboración de los vinos blancos, vinos de fermenación en depósitos de acero, pero que no conocen la madera de las barricas, ya que los vinos de Rueda, quitando alguna excepción, no tienen crianza, son vinos jóvenes. Por lo tanto la visita a Bodegas Aura se centra en poder conocer lo diferentes pasos y etapas del vino, desde que se recoge la uva por la noche hasta que se embotella el vino. Por supuesto que el punto final es la cata de sus productos, frutales y directos con un toque vegetal. Un vino que se puede adquirir en bodega a un precio muy interesante, y que además, para no tener que ir cargando con él, Bodegas Aura te lo manda a casa sin costes adicionales, si compras como mínimo una caja. Es decir, lo pruebas, lo compras a un precio extraordinario (por su distribución, básicamente orientada a restaurantes, es muy posible que en la calle ni los encontremos) y encima no tienes que cargar con él durante todo el viaje.
Una vez conocido todo el proceso de elaboración del vino blanco, lo más apetecible es conocer una bodega subterránea; y la más impresionante y restaurada es la que tiene Bodegas Yllera en Rueda. Esta bodega también te mustra como se elaboran hoy en día los vinos blancos, pero lo más espectacular es desplazarnos hasta el “Hilo de Ariadna”, nombre con él que han denominado todo el espectáculo visual y sonoro que han montado en sus bodegas subterráneas. Unas bodegas, excavadas a 40 metros de profundidad y con un recorrido laberíntico de más de kilómetro y medio, organizado por etapas mitológicas que reproducen y albergan cada uno de los vinos del grupo. Un lugar impresionante, totalmente recuperado, puesto en funcionamiento con un carácter turístico y cultural; una muestra de como eran las bodegas en los siglos anteriores. Unas cuevas donde además se puede disfrutar de unas chuletillas de cordero hechas a la brasa de sarmiento, o de un cordero asado allí mismo, en el interior. Una oferta disponible para grupos, con una disponibilidad de unas 70 plazas máximo.


